Guil: “Somos tozudos, queremos hablar”

Antoni Guil, presidente de la Confederació Mundial de Penyes, ha ofrecido una rueda de prensa este domingo, después de la constitución del Consell de Penyes y la ejecutiva del organismo y de haber sido reelegido en su cargo, en la que ha explicado la postura adoptada tras la votación de los presidentes de federaciones. Guil ha pedido a la junta directiva del FC Barcelona, después de que ésta se desvinculase de la Confederació hace algunas semanas mediante un burofax, la constitución “de una mesa de diálogo para establecer un marco de relación entre el club y las Penyes. El diálogo es lo que quieren las Penyes y es la única solución a este conflicto”.





En un acto celebrado con representación de las 30 federaciones y con la ejecutiva de la Confederació recién elegida, Guil aseguró también que “no es una cuestión económica, porque si el problema es el dinero que el club destina a la Confederació estamos dispuestos a renunciar y establecer nuevos acuerdos”. El presidente de la Confederació Mundial dejó claro que están dispuestos a replantear el convenio con el club: “Nuestras cuentas están en la auditoría, sin salvedades. Siempre hemos liquidado los ejercicios en una comisión mixta formada por 4 representantes de la directiva y 3 de la Confederació, bajo la supervisión del directivo responsable de Penyes y siempre, siempre la Confederació ha estado bajo la tutela del Àrea Social”.



Explicó que “siempre hemos expresado voluntad de diálogo con el club y eso es posible a través de la Confederació, que ostenta la representatividad del colectivo, y no a través de una relación penya a penya”. Dejó claro que “las 30 federaciones que forman la Confederació representan a las Penyes, el apoyo que tiene cada una de ellas oscila entre el 60% y el 100% de las Penyes de cada área”.



Evolución o involución

Con 1.258 penyes y 163.341 peñistas, “18.500 de ellos también socios del club”, Guil ha recordado que “nuestro modelo es el fruto de un proceso evolutivo: en 1978 el movimiento de Penyes recibió un impulso; en 2003 empezó un proceso de reorganización; en 2003-04 se hizo el primer censo de Penyes; en 2005 el Consell Consultiu pasó a elegirse; en 2013 se crearon las federaciones y en 2015, la Confederació. Nos ha sorprendido el proceso involutivo iniciado por Laporta”.



Ha explicado que “antes de la constitución de la Confederació, el club destinaba 1,7 millones de euros al área de Penyes, es decir, un 0,19% del presupuesto del club. Después del traspaso de competencias, los activos de las Penyes procedentes del presupuesto del club son de 1,2 millones, el 0,15% del presupuesto, destinados a proyectos estratégicos decididos en la comisión mixta”. Aclaró que “ni ese 0,15% ni ese 0,19% se cumplieron “nunca” y añadió que los empleados que trabajaban en la Confederació eran empleados del club adscritos a la misma.

La Confederació, además, cifra en 12 millones la cantidad económica que aportan las Penyes al club. “Y nos quedamos cortos”, ha asegurado Guil, que llega a esa cifra por “la compra de entradas, un cálculo del gasto en Merchandising, la aportación de peñistas socios y sobre todo un intangible, que por lo tanto queda fuera de ese cálculo, como es el valor añadido a la marca Barça, al ser las Penyes una representación del club en cada territorio”.



Ante el conflicto alrededor del convenio entre club y Confederació roto unilateralmente por el Barça, Guil afirmó que “la vía legal podría ser una de las vías, pero es una cuestión que no hemos planteado todavía porque priorizamos el diálogo. Todos somos del Barça y diálogo es lo que quieren las Penyes”. Asegura que “no sabemos nada del nuevo modelo de Penyes” que Laporta dijo que presentará en septiembre, aunque “tenemos claro que ese proyecto no es consensuado. Sí queremos colaboración y diálogo, porque club y penyes deben ir de la mano. El club argumentó que la situación era peor de lo que pensaban, pero ante eso la alternativa es el diálogo”. Insistió en que está abierto a cambios porque “el convenio es un mecanismo, no un ‘sanctasanctorum’”.

Guil concluye que “nos gustaría no haber llegado nunca a este extremo, sino haber tenido la oportunidad de hablar y de debatir sobre proyectos, servicios a las Penyes, de qué y de cómo… Somos tozudos y queremos debatir con la junta directiva”.